domingo, 2 de agosto de 2009

Informe de las actividades que realicé durante la investigación del ex cine El Cairo

Durante la investigación no se me presentó ningún inconveniente y pude llegar a cumplir las expectativas que me había delimitado en el pre-proyecto.
Debido a que sigo la problemática de el cine El Cairo desde el momento en que hicieron públicos los rumores del cierre de la sala de calle Santa Fe y Sarmiento contaba con suficiente información que intenté plasmar lo mejor posible en mi texto "Historia de un bastión mitico"; al cual decidí presentarlo en tres partes. La primera parte (El último oasis), relata y adentra al lector en lo que fue el mundo de el cine para volver a narrarlo y sentirlo. La segunda (Escudos y espadas), cuenta la batalla que despertó el cierre de la sala y el triunfo de sus amigos que, gracias a su constancia y lealtad hacia la cultura y a la aparición del Estado pudieron salvarlo con la Ley de expropiación número 12.785. La última parte se centra el el futuro de la sala de las palmeras como cine público.
En cuanto a las actividades que realicé durante la investigación se trataron de entrevistas a:
  • Roque Baidón (el histórico acomodador de la sala), el día sábado 23 de junio de 2007 dentro del hall del cine El Cairo horas previas a la presentación del libro Cine El Cairo que hicieron sus amigos como homenaje y tributo a al sala. Roque en ese entonces me invitó a presenciar la presentación que grabé entera sentada junto a los veinte escritores y a quien los convocó, el director de la colección de libros Estación Cine: Sergio Luis Fuster.
  • Hector Gramaglia, amante del séptimo arte el 13 de julio de 2009.
  • Leandro Arteaga (Licenciado en Comunicación Social y crítico Cinematográfico), en dos oportunidades. Por un lado, el día en que se presentó el libro Cine El Cairo y, por otro, el martes 14 de julio de 2009 en el bar de la esquina de Urquiza y Moreno a las 18.30 horas.
  • Marcelo Britos (Fundador de la Asociación Amigos de El Cairo, Escritor y secretario del bloque ARI), a quien escuché hablar en la presentación del libro y entrevisté el viernes 17 de julio de 2009 en el bar El Cairo, Sarmiento y Santa Fe, a las 13 horas.

Además del audio que grabé en la presentación del libro mencionado, el cual leí dos veces para sentir lo que cuentan sus narradores; también busqué los audios del programa radial que hice en dos oportunidades con unos compañeros del terciario (TEA). El programa, al cual llamamos "El arranque" se emitía los días sábados en el horario de 9 a 10, por radio SI, FM 98.9. En el del día 15 de septiembre de 2007 mi colega Gonzalo (quien se encargaba de la columna de espectáculos) mantuvo una charla en línea con la licenciada Sandra Bilicich, quien también forma parte de la Asociación civil "Amigos del cine El Cairo". En la emisión del 20 de octubre del mismo año, se comunicó con nosotros Marcelo Britos.

Desde el lunes 25 de junio de 2007 mantuve contacto vía e-mail con Marcelo Britos y Sandra Bilicih, quienes nunca dejaron de comentar todos los pasos llevados a cabo durante la pelea para lograr el salvataje del último cine tradicional de Rosario. El contacto se mantuvo día a día y pude estar siempre al tanto de las últimas novedades y las reuniones que organizaban desde la fecha apuntada en adelante. Los mails los conservo impresos y en mi casilla, también en un documento de Word pero los considero privados razón por la cual determiné no subirlos al sitio cineelcairo.blogspot.com

Por último leí artículos periodísticos sobre el tema e investigué en Internet la campaña que llevaron a cabo los blogueros rosarinos para ayudar en el salvataje del cine. Dichos artículos los detallé en la bibliografía, lo mismo con la campaña a la cual le hice un enlace directo. Uno de los artículos periodísticos que utilicé lo escribí para la revista digital de TEA y fue publicada como nota de tapa respondiendo a la sección Cultura y espectáculos.

Las fotos las obtuve, algunas de antes y la mayoría del presente. Del libro Cine El Cairo utilicé la que está en Blanco y negro de Roque Baidón. El resto de la primer galería de fotos que hice utilizando Bubbleshare, son del día en que se realizó la presentación de tan mencionado libro. En la segunda galería pueden verse las fotos actuales del cine, la fachada que hoy se ve, la que promete proximamente el tan esperado cine público.

Los audios se encuentran todos subidos, los alojé en Imeen y luego pegué el código en este blog, el cual cree para publicar el trabajo final y toda información que nos hable de "nuestro" cine, el que no pudo llevarse el viento... El Cairo por siempre.

María José Van Den Dooren

HISTORIA DE UN BASTIÓN MITICO


PRIMERA PARTE

EL ÚLTIMO OASIS
El Cairo era un lugar para la gente. El cine de calle Santa Fe 1120, enclavado en el centro de Rosario, se presentaba como refugio de muchas cabezas, como sitio de encuentro, cómplice de innumerables recuerdos e historias.
El templo sagrado de los filmes, el cine de aventuras, era el último que permanecía en la ciudad, característica central que lo posicionaba como el más emblemático y tradicional. La personalidad de El Cairo se impregnaba al percibir su decorado, su techo, el palco, el cortinado que cubría la pantalla, el piso alfombrado, su fachada y el hall de entrada que era punto de encuentro y cruce de diversos cinéfilos.
Las palmeras art decó esculpidas sobre las paredes laterales otorgaban la característica distintiva y particular de un oasis, despertando para muchos de sus visitantes la sensación de estar en el Caribe. Las 700 butacas abrigaban con un abrazo cálido a quienes dirigían la mirada a una pantalla que se encendía para ser testigo y reflejo de miles de historias y personajes.
La sala de cine además de ser cuna de muchos nacimientos de películas también era un espacio donde afloraba una gran cantidad de sensaciones, fantasías, misterios, sorpresas y recuerdos compartidos. Las personas guardaban un gran amor incomparable por el patrimonio histórico edilicio que no había sido derrumbado ni transformado por las garras del insaciable mercantilismo.
Era escenario de la vida de muchos rosarinos y amantes del séptimo arte. Héctor Gramaglia hace 47 años es uno de ellos. Su mirada expresa el anhelo por los cines de antes que, de lugares de la cultura y la reflexión, terminaron siendo supermercados, estacionamientos, templos evangélicos y edificios. Su voz amigable expresa la bronca y dolor por la desaparición de los monumentos originales de otras épocas que ya no están y han pasado de la realidad a formar parte de un recuerdo.
De su piel aflora un aire de nostalgia. El cine El Cairo fue testigo de su primer salida como novios con quien ahora está casado, con su cita vieron la película Grease, el compadrito, con John Travolta y Olivia Newton John. Su paso por la puerta, que esconde en su interior un oasis inolvidable, va a hacerlo recordar por siempre ese momento de su vida. Al empalabrar la primer salida como novios con su esposa, el nombre “El Cairo” siempre permanecerá en movimiento, reviviendo en su memoria.
Entre las miles de historias que encierra el cine, reúne la de un cinéfilo con todas las letras: Roque Baidón. Este hombre de tez morena, cabello enrulado y voz corroída lleva trabajando 58 años en la cinematografía, dejando todo de sí para el mundo de la pantalla grande. Siempre fue reconocido por su inmenso e incomparable amor hacia el lugar que más le gustó desde pequeño: el cine. Día tras día, durante diez años, Roque trabajó en el oasis brindando una sonrisa a cada espectador, haciéndolos sentir como en su casa y disfrutando una y otra vez las películas que un chorro de luz ayudaba a proyectar sobre la pantalla.
Roque era otro símbolo de aquel cine, el último acomodador del país. Cuando terminaba su jornada laboral no veía la hora de regresar para dejar lo mejor de sí y llevarse lo mejor del cine. Roque tenía una familia que le dio todo y se llamaba El Cairo.
Todo marchaba bien. El cine brillaba por su esplendor para instalarse en la memoria de los espectadores. Los días pasaban y la vida de El Cairo transcurría con normalidad, hasta que comenzó a asomar un día de mayo de 2007 con la amenaza del cierre de la sala de todos. Con 62 años el oasis de calle Santa Fe comenzaba a vivir su fin. Siendo inocente le dictaban su pena de muerte y un ambiente nostálgico se delimitaba.
El cine, más que nunca, empezó a esperar las visitas… las necesitaba. Mientras tanto a Roque lo asfixiaba la ansiedad e incertidumbre del destino de su familia, sabía que si acababa la vida del cine también terminaría la suya.
Con el pasar de los meses las dudas crecían y las esperanzas de algunos disminuían mientras que las de otros perseveraban para dar nacimiento a una lucha continua para rescatar a su gran amor.
El 8 de mayo de 1945, día en que tuvo fin la Segunda Guerra Mundial, la sala se inauguraba con la película “Privilegio de mujer”. El tiempo pasó y el miércoles 19 de diciembre de 2007 a las 21 horas proyectaba “Vitus”, su última película.
Allí, otra vez, la fiel figura de Roque daba evidencia de la lealtad que sentía por su familia. El histórico acomodador estaba en su puesto, como siempre, cortando un boleto que esa noche carecía de precio mientras de sus ojos se fugaba alguna lágrima.
La noche en que El Cairo apagó su proyector fue más oscura que ninguna otra. Las lágrimas, los recuerdos y la melancolía llovían sobre el único espacio que sabía resistir a la invasión de los complejos multisalas.
Roque apagó por última vez las luces verdes de neón que colgaban de la entrada. La despedida de la sala de las palmeras se transformó en un duelo. El espíritu del último padre de los cines tradicionales quedaba tras las rejas. A los rosarinos se les quitaba otro espacio humano pero el cine se llevaba el cariño de la gente.
SEGUNDA PARTE
ESCUDOS Y ESPADAS
Los rumores de cierre que habían comenzado en diciembre de 2006, además de temor, despertaron una constante batalla. Era la última sala y tanto los cinéfilos como quienes guardaban gran aprecio por El Cairo no estaban dispuestos a perder un pedazo de su memoria. Si bien los pasos de los espectadores dejaron de oírse en la sala, comenzaban a resonar otros más fuertes. Los Amigos del cine El Cairo dejaban atrás las lágrimas para unir sus fuerzas por una buena causa. La bandera de lucha flameaba para conservar el símbolo de un tiempo y asegurar el pasado cultural de Rosario. Juntos emprendieron una campaña destinada a salvar el cine.
Marcelo Britos suspiró tras sumergir en la taza su saquito de té, luego dirigió su mirada a los alrededores del bar El Cairo y comenzó a recordar… Con gran entusiasmo y sin titubear empezó a relatar los orígenes de la lucha. Todo surgió de una convocatoria publicada en el diario local de mayor tirada. El aviso tenía como fin juntar un grupo de personas que quisiera trabajar y luchar para impedir el cierre de la sala. Así se organizó la primer reunión a fines de diciembre de 2006 en el concejo municipal que resultó un éxito. De esa manera nació la Asociación Amigos del cine El Cairo, de la mano de la gente que ama al cine. Ahora estaban todos juntos en una misma reunión y todos con la voluntad de darse una mano para que ni la luz ni la cámara dejen de decir acción.
Obtener el dinero para comprar el inmueble les resultó un tormento. Se trataba nada más y nada menos que de 750 mil dólares. La primer campaña que emprendieron significó el primer obstáculo en el largo camino que se disponían cruzar durante el período de dos años. Marcelo junto a sus colaboradores, entre ellos la productora y licenciada Sandra Bilicich, tomaron la decisión de lanzar unos bonos de diez mil pesos cada uno y vendérselos a empresarios de la ciudad para que participaran de la compra del inmueble.
Lamentablemente los empresarios les dieron vuelta la cara a la consigna impresa “Salvemos a El Cairo”, demostrando que no les interesaba la cultura. La indignación de Marcelo gruñe debido a que todos los bonos impresos quedaron archivados en su casa, lo que evidencia que la primer movida de los amigos de El Cairo no sirvió para nada. Asimismo jamás pensaron bajar los brazos en la pelea… En el año 2007 se consolidaron como Asociación Civil, para ese entonces los escudos y las espadas estaban más preparadas que nunca.
El miedo estaba latente y todo pendía de un hilo. Si alguien llegaba a comprar el inmueble, si El Cairo se vendía la causa estaría perdida. Por eso los amantes del cine fueron más lejos y decidieron que uno de los integrantes de la asociación fundada por Marcelo trabajara como espía dentro de la inmobiliaria que administraba el inmueble del cine. De esa manera lograron boicotear todas las ventas posibles.
Para el año 2008 el inmueble seguía en venta, los compradores no aparecían y, los amigos del cine, se habían ganado tanto el apoyo de los medios de comunicación como de grandes artistas a nivel local y nacional. La movida por el salvataje ya se había trasladado al espacio virtual, donde se canalizaba la información de las alternativas de resistencia.
Desde su blog, el rosarino Facundo Fernández invitó a todos los blogueros de la ciudad a sumarse a la defensa de la sala de cine de Santa Fe y Sarmiento contribuyendo a la difusión de la información de las campañas que tejía la Asociación Amigos de El Cairo para salvarlo:
“Los blogueros de rosario no podemos quedarnos de brazos cruzados y esperar que el destino nos alcance. Debemos luchar contra su cierre y rescatarlo por respeto a nuestra historia e identidad cultural. ¡El Cairo aún no ha muerto! Todavía podemos luchar por una ciudad viva, con sus símbolos tradicionales intactos. ¿Querés unirte a esta causa? ¡Que no se lo lleve el viento! ¡Sálvalo!”
Por los distintos blogs corrían las noticias relacionadas al patrimonio histórico y cultural, cada blogger copiaba la información en su bitácora digital y de ese modo se convirtieron en fieles aliados de la causa.
Los amigos del cine El Cairo eligieron como escenario su sala para realizar otro acto de resistencia. El oasis fue testimonio de otra alternativa de salvataje y nuevamente permanecieron bajo su techo los espectadores que le daban sustento, solo que esta vez no se encontraban en búsqueda de otra película; en ese momento ellos eran quienes le ofrecían al cine su homenaje: relatando sus historias personajes, experiencias, recuerdos y vivencias con El Cairo.
Se trataba de la presentación del libro “Cine El Cairo”, la idea había surgido del poeta y crítico cinematográfico Sergio Luis Fuster, convocó a distintas personalidades abocadas al cine desde el cariño y afecto como otro esfuerzo para que lo recaudado de la venta del libro se destinara a la supervivencia de la sala. Los veinte locos de amor por el símbolo histórico de calle Santa Fe estaban juntos de nuevo para pelear por la existencia del espacio que los identificaba.
Aquella tarde el hall de entrada parecía más chico que nunca porque sus amigos lo desbordaban. Entre ellos, estaba resistiendo desde “su lugar” Leandro Arteaga transitando con una mirada pensativa y un espíritu crítico. Su máximo gusto es ir al cine, un gran placer que anhela con impaciencia. Se trata de un defensor por mantener a los lugares de encuentro y sustento social con vida. En la sala de El Cairo vio de pequeño la tercera parte de Tiburón, vivencia que le hace imposible dejar de asociar la película con una sala que tenía tatuadas unas palmeras de luz verde.
Luego de una dura batalla, los Amigos del cine El Cairo flamearon la bandera de la victoria. Los amantes del séptimo arte impulsaron junto a la diputada radical Mónica Peralta un proyecto de ley para expropiar la sala. La finalidad de ellos no escapaba a preservar el patrimonio arquitectónico e histórico de la Provincia y a que se desarrollen actividades artísticas y culturales.
Desde ese entonces los Amigos del cine redactaron y lanzaron una solicitud de firmas vía e-mail:
A los presentes:
Como ya es de público conocimiento, desde hace varios meses se vienen gestionando toda una serie de medidas a los fines de evitar que nuestra tradicional sala cinematográfica “El Cairo” cierre sus puertas. La misma, que define toda una línea de programación, fue inaugurada el 8 de mayo de 1945, ese mismo día en el que la segunda guerra mundial llegaba a su fin.
Exponente y símbolo de toda la tradición de una época en la que ir al cine era ciertamente un ritual, El Cairo representa otro de los espacios de nuestro patrimonio arquitectónico y cultural y actualmente es el único ámbito cinematográfico que ha sobrevivido a las presiones e intereses ajenos.
Desde fines de año pasado, y ante la información de la amenaza que pesaba sobre la sala, un grupo de ciudadanos nos comenzamos a reunir con la mirada puesta en la preservación de la misma. A través de numerosos encuentros y pedidos de asesoramiento es que hoy constituimos una asociación y de esa manera, es el apoyo de ustedes, el que necesitamos llegar a la cámara de senadores para lograr que la misma decida aprobar lo que consideramos el último tramo: la adquisición de la sala como bien público, para su inmediato funcionamiento posterior. Hasta el día de la fecha, el proyecto presentado ha obtenido media sanción por parte de diputados y el compromiso unánime de los diferentes ámbitos del gobierno y partidos políticos.
Ante todo lo expuesto, los invitamos con su firma a que se unan a nosotros.
Muchas gracias en nombre de la comunidad.
Finalmente la legislatura aprobó la Ley provincial de expropiación número 12.785 promulgada el 18 de octubre de 2007 que decretaba “la expropiación del inmueble ubicado en la calle Santa Fe 1120 de la ciudad de Rosario, conocido como cine El Cairo”.
El día en que la ley de expropiación se aprobó Marcelo estaba dictando clases en el colegio Urquiza, plantado en Boulevard Oroño y santa Fe. Cuando su teléfono sonó significó el sonido del triunfo tan esperado. El entusiasmo y la desesperación se apoderaron de él, tanto que, enseguida dejó lo que estaba haciendo para salir corriendo a encontrarse con el resto de los Amigos de El Cairo.
El día posterior, el viernes 19 de octubre de 2007, Sandra Bilicich tomó su computadora, abrió su casilla de correo y escribió:
Como sabrán, ayer por la tarde se aprobó la ley de adquisión por parte de la provincia del inmueble. El paso más duro y difícil que logramos construir. Cada uno de nosotros, desde el apoyo, la participación, el compromiso, la disposición, los aportes, las ideas, las discusiones y acuerdos hemos logrado preservar la sala y defender lo que consideramos nuestro patrimonio arquitectónico, histórico y cultural.
Disfrutemos este gran paso. En lo personal, estoy muy feliz de haber aportado este granito de arena, para poder construir un futuro con más educación, cultura y sobre todo saber que cuando se trabaja en conjunto, se tiene la decisión y convicción de que es posible transformar los sueños en realidad.
Felicitaciones a todos, un abrazo, Sandra Bilicich.
La aprobación de la Ley implicaba que sea cual fuese el futuro de El Cairo nunca iba a cerrarse ni venderse. Ese día aconteció el mayor triunfo que tuvo la Asociación civil desde su conformación. De todos modos seguirán defendiendo otras causas y tratarán de abrir más cines que han cerrado e intentar mantener abiertos los que siguen funcionando.
TERCERA PARTE
LA REINVENCIÓN
El anuncio de la expropiación del mes de diciembre puso en marcha la imaginación del nuevo espacio que abrirá hacia fines del 2009. Lo que no entraba en dudas era que se trataría de un centro integral dedicado al séptimo arte.
La histórica sala de calle Santa Fe evidenció que era una oportunidad que no podía perderse. La gran pantalla cercada de palmeras que abrió hace 64 años fue contra viento y marea para volver a ser refugio e inspiración de todos.
Al tan querido cine El Cairo parece depararle un grato futuro y, además de un cine, será muchas cosas más. Dentro de pocos meses la sala céntrica, que conservará tanto su nombre como la fachada y las palmeras, se sumará a los veinte espacios Incaa del país y la ciudad de Rosario tendrá un Instituto Nacional de cine y Artes Audiovisuales que se dedicara al cine argentino y latinoamericano.
El Cairo que renacerá funcionará como cine público, abierto a todos, con entradas más accesibles y sin dejar de brindar la posibilidad de exhibición. Las proyecciones y la cartelera reflejarán producciones cinematográficas que no se ven habitualmente ya que no las atienden comercialmente los complejos multisalas.
La sala, antes de renacer, comenzó a vivir un proceso de refacción edilicia en su techo, una renovación completa de los sanitarios, tendrá una nueva boletería, y el punto de encuentro de los cinéfilos, su hall de entrada se ampliará para permitir un ingreso mucho más amigable y contenedor que le genere a sus visitas ganas de encontrarse y conversar.
Los rosarinos aguardan con ansiedad y entusiasmo la esplendorosa inauguración del nuevo espacio para la investigación, la formación y el encuentro, en donde los rosarinos verán sus largometrajes, sus cortos y su cine de animación. Marcelo Britos se siente satisfecho y, antes de beber el último sorbo triunfante de su té, imagina la noche en que las puertas vuelvan a abrirse con mucho festejo y felicidad.
Gracias a la acción del Estado y de una Asociación de amigos la pantalla de El Cairo volverá a ser un lugar para compartir, discutir y reflexionar y recibirá, otra vez, innumerables visitas de películas y amigos.

domingo, 26 de julio de 2009

Fuentes de información

Entrevistas y materiales auditivos propios:

  • Entrevista a Marcelo Britos, Escritor y Fundador de la Asociación Amigos del Cine El Cairo, el día 17 de Julio de 2009.

  • Entrevista a Leandro Arteaga, Lic. en Comunicación Social y Crítico cinematográfico, el 14 de Julio de 2009.

  • Entrevista al cinéfilo Héctor Gramaglia el 13 de Julio de 2009.

  • Audio del programa “El arranque” emitido por Radio SI (FM 98.9) el 20 de Octubre de 2007. En el mismo se puede oír a Marcelo Britos quien cuenta sobre aprobación de la Ley de expropiación.

  • Audio del programa “El arranque” emitido por Radio Si (FM 98.9) el 15 de Septiembre de 2007. En el bloque resuena la voz de Sandra Bilicich informando sobre la posible situación y/o destino del Cine y los pasos a dar durante la lucha emprendida para salvarlo.

  • Audio de la presentación del libro Cine El Cairo realizada en el ex cine el 23 de Junio del año 2007.

  • Entrevista a Roque Baidón horas previas a las presentación del libro Cine El Cairo.


Bibliografía:

  • Cine El Cairo, Colección Estación Cine Nº 6 - Dirigido por Sergio Luis Fuster. Editorial Ciudad Gótica, 2007. Libro homenaje escrito por veinte autores convocados.

  • Paralieu, Sydney. Los cines de Rosario, ayer y hoy, Rosario, Editorial Ross, 2000.


Fuentes electrónicas:





Artículos periodísticos:

  • Emilio A. Bellón, “Contribución para evitar el cierre”. Rosario/12, Argentina, 30 de abril de 2007.

  • María José Van Den Dooren, “Ojalá el cine El Cairo continúe abierto”. Revista de TEA -Periodismo por periodistas, Suplemento Cultura. Rosario, 2007.

  • Leandro Arteaga, “Un libro, la amistad y el compromiso”. Rosario/12, Argentina, Lunes 23 de Julio de 2007.

  • Laura Vilche, “El cine El Cairo reabre en seis meses”. La Capital, Rosario, Argentina, 20 de diciembre de 2008.

  • Leandro Arteaga, “Cine El Cairo: con lugar para todos". Rosario/12, Argentina, Lunes, 23 de marzo de 2009.


Otros materiales utilizados:

  • Fotografías del ex Cine El Cairo que reflejan su edificación y algunos de los diseños característicos del lugar; imágenes tomadas en la presentación del libro Cine El Cairo; del libro mencionado (tapa y contratapa); Retrato del acomodador Roque Baidón; El Cairo tras las rejas antes de conocerse la ley de expropiación y después de su aprobación.

  • Archivos de los mails que recibí desde el lunes 25 de Junio de 2007 hasta el miércoles 25 de marzo de 2009 por parte de integrantes de la Asociación Amigos del Cine El Cairo (Los remitentes: Marcelo Britos, Sandra Bilicich y Sergio Luis Fuster).

Entrevistas y materiales auditivos propios

ACLARACIÓN PARA TENER EN CUENTA ANTES DE ESCUCHAR LOS AUDIOS. IMEEN SUELE DEJAR REPRODUCIR DIRECTAMENTE DESDE EL CUADRADO QUE APARECE EN EL BLOG, LOS PRIMEROS 30 SEGUNDOS. PARA PODER ESCUCHAR EL AUDIO COMPLETO LES SUGIERO HACER CLICK EN EL ENLACE QUE APARECE DEBAJO DE CADA UNO DE LOS CUADROS. AHI VANA IR DIRECTAMENTE AL LUGAR DONDE ALOJE LOS AUDIOS Y LES PERMITIRÁ REPRODUCIRLOS DE MANERA COMPLETA, SIN UN LÍMITE DE TIEMPO.


Marcelo Britos.mp3 - Majo Vdd 17-07-09


Leandro Arteaga.mp3 - Majo Vdd 14-07-09


Hector Gramaglia 13-07-09.mp3 - Majo Vdd


Marcelo Britos 20-10-07.mp3 - Majo Vdd - El arranque Radio SI


Sandra Bilicich 15-09-07 .mp3 - Majo Vdd - Programa El Arranque - Radio SI


Presentación del libro Cine El Cairo .mp3 - Majo Vdd 23-06-07


Roque Baidon .mp3 - Majo Vdd 23-06-07

Fotografías

El cine de ayer, el que cerraron... el mismo que despertó la batalla de sus amigos

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El mismo cine de ayer, a poco tiempo de volver a abrir sus puertas para ser el mismo de siempre...

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Lo que se lee en el comunicado del cartel:
GOBIERNO DE SANTA FE
MINISTERIO DE INNOVACIÓN Y CULTURA
MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS
Esta sala fue recuperada en diciembre de 2008 por el Gobierno de Santa Fe, para instalar el primer cine público de la provincia, como culminación de un proceso que inició la Asociación de Amigos del Cine El Cairo, al que se sumaron los realizadores locales y la ciudad toda, y que permitió su expropiación a fines de 2007 por el voto unánime de las dos cámaras de la Legislatura provincial.
En breve, este espacio cultural ofrecerá una variada programación audiovisual para volver a compartir juntos la magia del cine.
Los esperamos.

Artículos periodísticos

Contribución para evitar el cierre

Ante el vencimiento del contrato de alquiler, personalidades de la cultura local salieron a buscar fondos.
Numerosos encuentros precedieron a este. El primero de ellos, que tuvo cierto carácter de asombro, de admiración, tuvo lugar, al igual que otros, en la misma sede del Concejo Municipal; allí donde nuestros representantes debaten regularmente los temas del día, según los problemas, ciertas urgencias se van presentando. El destino de la sala del cine El Cairo, sin lugar a dudas, no es una nota al pie de página.
Desde hace algunos meses dos comisiones, presididas inicialmente por Marcelo Britos (secretario de bloque del ARI), una referida al área de recuperación financiera y la otra a la que compete al diseño de orden cultural y artístico vienen trabajando en el diseño de proyectos que apuntan en su conjunto a impedir que nuestra ciudad, pierda definitivamente su última sala cinematográfica, exponente de un tiempo en el que el cine, el ir al cine, definía el más significativo ritual de una sociedad en su conjunto. Basta para esto acercarse al libro de Sidney Paralieu, Los Cines de Rosario, Ayer y Hoy publicado por editorial Ross, para ir viendo cómo a lo largo de tres décadas hemos asistido, por cierto no tan movilizados ni tan alertas, al cierre de más de setenta cines. Igual, cuando Mario Ghione estaba al frente del Museo de la Ciudad ofrecía con cierta regularidad muestras de afiches, fotografías de aquellas salas, programas de mano que algunos aún guardamos en viejas cajas de zapatos.
¿En qué medida podemos, entonces, evitar que el cine El Cairo, con su particular estilo art decó, cierre sus puertas? En la conferencia de prensa que la Comisión Organizadora ofreció en el bar aledaño, homónimo (alguna vez escenario de prolongadas conversaciones luego de las funciones de la noche y trasnoche, en los años previos a la dictadura), afortunadamente estuvieron presentes representantes de medios gráficos, radiales y televisivos, personal del Centro Audiovisual de Rosario, la eximia actriz de nuestro medio Mónica Alfonso, siempre dispuesta a colaborar en proyectos solidarios, los concejales Carlos Comi y Jorge Boasso. Desde muy temprano se encontraba allí, avalando el encuentro, apoyando esta iniciativa, el periodista Carlos Bermejo.
Con la presencia como en todas las otras reuniones de Daniel Greco, de la Gerencia del Complejo Monumental, actualmente a cargo de la administración de la sala del cine El Cairo, Britos junto a un grupo de colaboradores, entre ellos la realizadora y licenciada Sandra Bilicich, se refirió al llamado lanzamiento de bonos, dirigido a empresarios, que comenzará en esta semana que hoy se inicia.
Los mismos, de un determinado valor, fueron presentados en una carpeta baja la consigna que nos convocó inicialmente: "Salvemos a El Cairo", apuntándose con esto a intentar recaudar a través de organismos públicos y privados determinados fondos que permitan plantear alguna posibilidad de negociación con la inmobiliaria y los dueños de la sala.
Simultáneamente, la población podrá participar en primer lugar no olvidándose de la sala -toda una actitud moral-, y al mismo tiempo asistir a eventos de tipo musical, teatral, organización de recitales, festivales y muestras, con la presencia y participación de artistas reconocidos.
Ante una serie de interrogantes que manifestaban auténtica preocupación, Britos con una conducta abiertamente optimista remarcó que ya la situación del cine El Cairo "ha dejado de ser algo rosarino para haber pasado a ser una problemática de orden nacional". En este orden leyó a continuación las adhesiones y apoyos recibidas ante estas iniciativas, tales como las recibidas por parte de los realizadores Daniel Burman, Raúl Perrone, Pino Solanas, Lita Stantic, Pablo Rodríguez Jauregui, Hugo Grosso, Horacio Ríos, Fernando Zago, Eliseo Subiela, Leonardo Di Cesare, Gustavo Postiglione, Mario Piazza, Fernando Spiner, Pablo Trapero, entre otros, los actores, Víctor Laplace, Andrea Fiorino, Hugo Arana, Lito Cruz,Darío Grandinetti, Tito Gómez; Mónica Alfonso, Jorge Guinzburg, Luis Machín, Gastón Pauls, representantes más que notorios del campo literario y musical como Alberto Lagunas, Pichi De Benedictis, Jorge Fandermole, Fito Paez, Adrian Abonizio, Chiqui González, quien se propone mantener un diálogo con autoridades del INCAA y Rafael Ielpi.
Las tratativas continúan. Los nuevos proyectos están a punto de comenzar su itinerario. La esperanza y los sueños de creer en que esas puertas que se abrieron por primera vez el día en que finalizaba la Segunda Guerra Mundial nos debe llamar a participar en cada nuevo próximo encuentro, como aquellos personajes del entrañable film de Ettore Scola, Splendor, quienes, juntos, unidos, impedían, aquella noche de Navidad, que ese único cine de su pueblo dejara de existir para siempre.
Fuente: Rosario/12
  • Por Emilio A. Bellón

ALTERNATIVA DE SALVATAJE

“Ojala el cine El Cairo
continúe abierto”

Lo dijo Sergio Fuster en la presentación del libro “Cine El Cairo”
para apoyar al último cine tradicional de la ciudad.

La Estación Cine y Editorial Ciudad Gótica presentaron el libro homenaje “Cine El Cairo” el sábado 23 de junio, a las 18.30 en la emblemática sala de Santa Fe y Sarmiento, para apoyar al último cine tradicional que queda en la ciudad de Rosario. El proyecto de la publicación del libro surgió de la mano del poeta y crítico cinematográfico Sergio Luis Fuster, y constituye una nueva alternativa de resistencia a fin de salvar al cine y colocarlo nuevamente en su lugar de privilegio, por ser la única y última sala que queda para dar testimonio de la época de gloria del cine.
En un espacio de arte repleto de personas que evidenciaron el afecto y cariño que sienten por el patrimonio histórico cultural local, se llevó a cabo la ceremonia de presentación del libro. Las voces de varios de los 20 autores que participaron del proyecto para apoyar a que siga El Cairo estuvieron presentes en la sala para contar sus propias vivencias, anécdotas y experiencia que les implicó escribir el libro. También expresaron lo que significa para ellos este cine, un lugar al que a la hora de describir todos coincidieron en definirlo como “un lugar muy especial que les pertenece a todos”.
Sergio Luis Fuster, director de la colección de libros Estación Cine, fue el coordinador de “Cine El Cairo” y quien convocó a distintas personalidades abocadas al cine desde el afecto y el cariño del mismo modo que él. “Ojala que el cine El Cairo continúe abierto porque hemos visto desaparecer muchas salas emblemáticas de la ciudad, espero que ésta no se pierda”, pidió Fuster ante un símbolo histórico que continúa en riesgo de cierre, debido a que el contrato tiene fecha de vencimiento para el próximo 31 julio.
Luego, opinó: “Me parece que si perdemos estos espacios, cada vez nos alejamos más de cualquier ciudad que se aprecie culturalmente como ciudad fuerte. La verdad que sé que si hay que visitar algo en la ciudad de Rosario, hay que visitar estos lugares porque tienen su historia”. “Tengo la sensación de que si podemos concretar lo que sentimos, como sostener estos espacios de la cultura nos va a ir mejor. Me da mucha alegría ver esta sala llena, porque ir al cine es un espacio colectivo y acá venimos a ver arte y no a usufructuar con productos. Éste es un espacio de arte”, agregó.
Por su parte, Sergio Gioacchini, dijo que como director de la Editorial Ciudad Gótica “es un orgullo presentar el libro” donde figuras tan prestigiosas que trabajan en la temática del cine, a través de sus textos literarios, expresan lo que significa para la ciudad atravesar “una historia que todavía no terminó”. “Estamos peleando para que esto siga adelante, y toda esta gente presente reafirmó esta situación”, destacó el escritor.
El ciudadano ilustre, Fabricio Simeoni, afirmó que todavía queda mucho camino por recorrer en la lucha y que el lanzamiento del libro es una forma de generar y proyectar la historia de un “espacio que forma parte de más de un sanguíneo rosarino”. Por tal motivo, el filósofo convocó a que la gente de voz en voz vaya difundiendo la existencia de “Cine El Cairo” y que, del mismo modo, vaya a buscarlo la semana que viene a las librerías, así siguen trabajando para el cine. Con el mismo énfasis, Marcelo Britos de la organización Salvemos El Cairo, invitó a que se siga peleando para impedir que la última sala tradicional de la ciudad se cierre. “La desaparición del cine El Cairo significaría la pérdida de un pedazo de nuestra identidad”, aseveró.
“El cierre de El Cairo sería como perder una huella histórica que tiene la ciudad, una marca que le da un pasado y un legado para los que nos suceden. Es todo eso lo que hace que uno escriba y, desde lo poco que uno puede hacer, pelee para que el cine siga existiendo”, consideró respecto a su participación en el libro el Licenciado en Comunicación Social y Crítico cinematográfico, Leandro Arteaga. “Esta sala tiene un nombre y el nombre permite una identidad. Son muchas las cosas que han desaparecido y es por esa tristeza que nos ocurre por lo que desapareció que queremos que esta sala sobreviva”, suspiró.
En el marco de un cine que reúne una historia y al mismo tiempo encierra las de miles de personas, Roque Baidón, un cinéfilo que lleva trabajando 56 años en la cinematografía y que desde hace 10 años trabaja en el cine más emblemático de Rosario, reveló: “Este cine es del martes 8 de mayo del año 1945, ese día terminaba la Segunda Guerra Mundial”. “Tenemos que tener confianza y esperanza, yo pienso que se va a salvar, y sino, termina el cine y termino yo”, declaró.

Al rescate de la historia
El Cairo se sostiene como la última sala tradicional de Rosario. Sin embargo, la posible venta del inmueble atenta contra su futuro. Escritores, periodistas y cineastas le dieron vida a un libro que constituye una nueva alternativa de resistencia.

  • Por María José Van Den Dooren

Un libro, la amistad y el compromiso
Libro Homenaje Cine El Cairo
Autores: Juan Aguzzi, Emilio Bellon, Fabricio Simeoni, Mónica Alfonso, Daniel Briguet, Leandro Arteaga, Alejandro Hugolini, Fernando Varea, Sergio Montanari, Andrea Ocampo, Sergio Fuster y Marcelo Britos, entre otros.
Edita: Ciudad Gótica.
Colección Estación Cine Nº 6
Podemos decir que los libros son el vehículo socialista por excelencia, porque socializan, porque politizan. Sí, es cierto que ir a librerías es, cada vez más, gusto de los pocos que pueden pagar sumas considerables. Paradojas del país. Pero también están las librerías de usados, que amamos y disfrutamos como uno de los placeres mayores. Ir al cine es otro de esos gustos que anhelamos con impaciencia. También, es cierto, ir al cine se ha vuelto costumbre de quienes tienen dinero suficiente. Otra vez, las paradojas del país.
La sala de cine El Cairo tiene una historia que contar. ¿Desde dónde? Desde sus espectadores, ¿quiénes más? En este sentido, son tantas las historias como espectadores ha tenido y tiene esta bendita sala de cine. En suma, que de lo que se trata es de la historia de todos, y Cine El Cairo permanece allí, todavía, como testimonio de ella.
El pasado jueves tuvo su presentación, para la prensa, el libro Cine El Cairo, que Ciudad Gótica ha editado bajo la Colección Estación Cine, dirigida por Sergio Fuster. Un libro coral, polifónico. Lo que decíamos, espectadores que cuentan una historia personal que es, también, la gran historia de todos. Un gran relato que se desglosa en parcelas de miradas distintas y unidas por un mismo cariño. Comentaristas, críticos, docentes, periodistas, investigadores, poetas, músicos, en suma, gente que ama el cine, convocados para contar, para decir, y que, aunque añoran, suman su aporte a la supervivencia de la historia en común, usualmente barrida por garages, templos, bingos o, como ahora, por booms edilicios.
En conversación con Rosario/12, Sergio Fuster, cuya colección Estación Cine ha sido declarada de Interés Municipal por el Concejo Municipal de Rosario, comentó acerca de la atención cada vez mayor por El Cairo, percibible "en nuestras calles, en los bares, en el kiosko de revistas". "La gente -señala Fuster- ama este lugar. Lo considera su patrimonio cultural, un sitio que no puede reemplazarse sin dolor. Creo que el libro recoge, desde los veinte capítulos que lo conforman, un fresco del sentimiento de la comunidad cultural de Rosario. Cuentos, pequeños ensayos, entrevistas, crónicas históricas, todo ello más las fotos de Hugo Goñi. Siento que dejamos en estas líneas un material que preservará un centro sagrado para los rosarinos y el arte. Había que hacer algo, acompañar los esfuerzos de otras personas, haciendo lo que nos nació en este momento".
Lo recaudado será destinado al esfuerzo por la supervivencia de la sala. Para que sigan, entre otras cosas, existiendo los acomodadores, figuras a las que el colega y amigo Emilio Bellon dedica su ensayo, pleno de melancolía bradburyana. Pero, ¿es que alguien puede, tal vez, disociar sus recuerdos de El Cairo del ya legendario acomodador que allí habita, el querido Roque Baidón?
Disculpen mi, también, melancolía, pero salas con nombres que son números no son salas, no son lugares. Por eso El Cairo. El libro Cine El Cairo se encuentra a la venta en la mayoría de las librerías rosarinas.
Fuente: Rosario/12
  • Por Leandro Arteaga

El cine El Cairo reabre en seis meses
El proceso de expropiación está concluido en un 90 por ciento. Los técnicos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) relevaron la semana pasada sus instalaciones y dan como un hecho que se sumará a los 20 espacios Incaa del país, es decir, salas dedicadas al cine argentino y latinoamericano y con entradas a un costo promedio de entre 4 y 6 pesos. Hay que arreglarle los techos, los baños y equiparlo con tecnología digital, pero calculan que en seis meses se reinaugura. La historia clínica refiere al Cine El Cairo, la sala céntrica (Santa Fe 1120) que abrió hace 63 años y que pasó su última película —el filme alemán "Vitus"—, el 17 de diciembre del año pasado.
Los anuncios los realizó a LaCapital el secretario de Producciones e Industrias Culturales de Santa Fe, Pedro Cantini, quien dijo no saber "aún" cuánto dinero deberá desembolsar la provincia para equipar la renovada sala. "Justamente, el relevamiento del Incaa nos posibilitará realizar esos cálculos para convertir el lugar en una sala 35 digital, con un excelente sonido para escuchar como se debe las películas de habla hispana", señaló.
No obstante, y si bien hay que hacer serios reajustes, se podrían tener en cuenta las cifras que habían arrojado el año pasado desde la Asociación Amigos del Cine El Cairo meses antes de su cierre. Se hablaba de 144.233 pesos para reacondicionar techo, piso, cabina de proyección, sistema de iluminación, reparar cables, pintar el local, mejorar el aire acondicionado y la calefacción. Y de 240 mil pesos más para el reemplazo de las butacas.
Por otro carril va la compra del inmueble valuado en unos 750 mil dólares y enmarcado en la figura de la expropiación. "La ley de expropiación prevé un plazo de 2 años para que el dueño le venda el edificio al expropiador, el Estado. En el presupuesto 2007/2008 no se preveía la partida para afrontar la compra. Pero eso ya está resuelto en un 90 por ciento, le ganamos un año a la negociación", aseguró Cantini.
Sin espacio Incaa. En la actualidad, la ciudad no tiene un espacio Incaa. Eso implica, entre otras cosas, que los rosarinos pierdan la oportunidad de gozar del programa "El grito sagrado. Postales de libertad", que con motivo del 25º aniversario de la democracia se realiza todo este mes en el país.
"¿Pero no eran parte de estos espacios la flamante sala del gremio no docente universitario (Apur) y el Cine Diana del Saladillo?", le preguntó este diario a la coordinadora del área en Incaa, María José Fascio. La funcionaria respondió que "no" y despejó las dudas.
El 28 de junio de este año la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Rosario (Apur) inauguró con bombos y platillos una sala de proyección Incaa en Córdoba 2971. Quienes asistieron al acto hasta pudieron ver la película La Ronda, de Inés Braun. Pero la movida duró lo que el corte de cinta. Nunca más hubo actividad en ese cine. "Tanto desde el Incaa como desde Cultura de Santa Fe —explicó Fascio— hicimos todos los esfuerzos para que la sala sea una de las del país donde se prioriza la proyección de cine nacional y latinoamericano; por lo general, grandes ausentes en las carteleras. Pero no fuimos ni nosotros ni la provincia quienes nos echamos para atrás con el proyecto". A buen entendedor...
La funcionaria se refirió también al histórico Cine Diana del barrio Saladillo. "Ese es un espacio Incaa Solidario; cine argentino con entradas gratuitas como búsqueda de democratización del cine y la cultura. Una modalidad distinta a la que prevemos con El Cairo, cuyo trámite está muy avanzado. Junto al cine América de la capital provincial, serán las dos salas Incaa de Santa Fe", anticipó.
¿Qué es una sala Incaa?
Se enumeran porteñísimamente por kilómetro de acuerdo a la distancia que tenga la sala con Buenos Aires. Por sólo dar tres ejemplos: la que había inaugurado Apur en junio pasado era la sala "KM 303", la del cine América de Santa Fe es la "KM 500" y la "KM 2.290" es la de Piedra Buena en Santa Cruz.
Las salas, 20 en el país, son administradas por el Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales (Incaa) y están pensadas para la difusión de cine nacional y latinoamericano, que suelen perder en el mercado contra las promociones del cine yankee y europeo.
Las salas convocan a público de distintas edades y exhiben estrenos y también reposiciones, tanto de cortos como largometrajes, con entradas muy accesibles.
Fuente: La Capital
  • Por Laura Vilche

FUNCIONARIOS PROVINCIALES ADELANTARON COMO FUNCIONARA EL NUEVO ESPACIO
Cine El Cairo: con lugar para todos
La tradicional sala de calle Santa Fe promete reiniciar sus actividades este mismo año. "El Cairo no será sólo un cine sino también un lugar que permita la formación y el encuentro", señaló Chiqui González. Ya comenzaron las obras.
Si hubo un rasgo sobresaliente durante la reunión del pasado viernes, concertada por las autoridades de la Provincia sobre la inminente reapertura de Cine El Cairo, ha sido el de la celebración. Los anuncios de la Ministra de Innovación y Cultura María de los Angeles Chiqui González y del Secretario de Producciones e Industrias Culturales Pedro Cantini, fueron recibidos con entusiasmo y apoyo por parte de los representantes de las diferentes ramas del quehacer audiovisual y cinematográfico de la ciudad.
Durante el encuentro celebrado en el primer piso del Museo Gallardo ?y que contó con la presencia del Secretario de Cultura Fernando Farina y la subsecretaria Florencia Balestra?, realizadores, docentes, exhibidores y, sobre todo, amantes del cine, dieron su apoyo al proyecto que la provincia ha puesto en marcha sobre la histórica sala de calle Santa Fe.
Cantini señaló que el proceso de entrada en obras ya se ha iniciado, en vistas a lo que significa "una experiencia completamente novedosa para la ciudad de Rosario". Con el acento puesto en un carácter plural y público, el secretario agregó que el Cairo es "una oportunidad que no podíamos perder. Esperamos que sea muchas cosas además de sólo un cine, lo imaginamos con actividades programadas desde muchos lugares".
En cuanto al proceso de refacción edilicia, Cantini anunció que "las obras tienen que ver básicamente con el cambio de la cubierta", ya que "el techo estaba en muy mal estado, con mucha filtración de agua". A ello se suma la renovación completa de los sanitarios, una nueva boletería, y "algo que nos parece bastante interesante y que, dado que la calle Santa Fe tiene una vereda muy angosta, y que el hall del Cairo es también chico, poder generar un ingreso mucho más amigable, más contenedor, donde sea posible salir de una película para permanecer en el cine, encontrarse y conversar".
La cabina de proyección, con capacidad para 35 mm. y soporte digital, "pasará a la planta baja y, una vez lista la fachada, ya se podrán proyectar películas. Esas son cosas que se podrían hacer con cierta facilidad, relativamente rápidas". Luego del concurso correspondiente, "el tiempo de las obras ?agregó Cantini? tendrá un mínimo de dos meses".
La segunda parte del proyecto se vincula con el sector "pullman" del edificio. "Nos queda por definir cuáles van a ser los usos del pullman. Lo imaginamos como una especie de sala de usos múltiples para otro tipo de actividades, aunque también hay otra idea fuerte que tiene que ver con realizar una segunda sala, más chica." "También se agrega la confirmación del Instituto de Cine de una sala Incaa para el Cairo, con condiciones que se tienen que definir", puntualizó Cantini.
Por su parte, Chiqui González no dudó en apreciar la importancia del proceso de rescate y defensa que la Asociación de Amigos de Cine El Cairo ?cuyo presidente es el periodista de Rosario/12, Emilio Bellon?, llevara adelante a partir del cierre de la sala durante diciembre de 2007: "sus reuniones posibilitaron finalmente el proyecto de expropiación". La ministra subrayó la necesidad de "construir al Cairo desde varias reuniones. Queremos un cine que tenga funciones en diferentes horarios, para estudiantes, para maestros, que sea una sala espacio Incaa, también una sala con ciclos de cinematografía que no se ve habitualmente, una sala donde los rosarinos vean sus largometrajes, sus cortos y su cine de animación, y que sea también un espacio para la investigación, un ámbito de encuentro y de formación, con condiciones para un encuentro más íntimo."
"El sueño mayor ?destacó González? es que la calle Santa Fe tenga gran movimiento de intereses y de público, que sea un cruce entre el Cine El Cairo y sus palmeras, el Palacio Fuentes y el hotel Savoy; que la arteria Santa Fe reviva por lo que significa históricamente."
Sin dudas, y de acuerdo con lo señalado por ambos funcionarios, la característica fundamental consiste en la proyección y comprensión de la sala como espacio público, abierto a la mayor amplitud de sectores y actividades. Según Chiqui González, El Cairo no será "sólo un cine, sino también un lugar que nos permita la experimentación, la búsqueda, la formación, el encuentro entre pares. Hay que enhebrar actividades como las que suponen el cine para la tercera edad (del Centro Audiovisual), nuestro Cine Móvil, la Escuela para Animadores, la Escuela Provincial de Cine, y con todos esos recursos ponernos de acuerdo."
"El cine va a quedar para quienes gobiernen en el futuro, no es un capricho del gobierno actual. Un cine público tiene la obligación de representar a los distintos sectores: realizadores, exhibidores, estudiantes, niños; todo ello nos empuja a una multiplicidad que puede ser muy interesante", concluyó González.
La misma ministra promovió un intercambio de opiniones, cuyo itinerario ocupó tanto el agradecimiento por parte de la Asociación de Amigos de Cine El Cairo ?representada por Marcelo Britos?, como la discusión respecto de las normas de exhibición que impone el Instituto de Cine, la preocupación de realizadores locales ante el casi nulo margen de ganancias en exhibición, más los avatares de las salas Incaa o los aportes y experiencia del Cine Club Rosario.
En suma, planteos que dan cuenta de la importancia que supone contar con un espacio que ya es un hecho, una sala pública cuya pantalla podrá ser habitada, otra vez, por películas y por nosotros, más un enorme caudal de propuestas que se suman para hacer de Cine El Cairo un lugar para compartir, discutir y pensar el cine.
Fuente: Rosario/12
  • Por Leandro Arteaga