domingo, 26 de julio de 2009

Artículos periodísticos

Contribución para evitar el cierre

Ante el vencimiento del contrato de alquiler, personalidades de la cultura local salieron a buscar fondos.
Numerosos encuentros precedieron a este. El primero de ellos, que tuvo cierto carácter de asombro, de admiración, tuvo lugar, al igual que otros, en la misma sede del Concejo Municipal; allí donde nuestros representantes debaten regularmente los temas del día, según los problemas, ciertas urgencias se van presentando. El destino de la sala del cine El Cairo, sin lugar a dudas, no es una nota al pie de página.
Desde hace algunos meses dos comisiones, presididas inicialmente por Marcelo Britos (secretario de bloque del ARI), una referida al área de recuperación financiera y la otra a la que compete al diseño de orden cultural y artístico vienen trabajando en el diseño de proyectos que apuntan en su conjunto a impedir que nuestra ciudad, pierda definitivamente su última sala cinematográfica, exponente de un tiempo en el que el cine, el ir al cine, definía el más significativo ritual de una sociedad en su conjunto. Basta para esto acercarse al libro de Sidney Paralieu, Los Cines de Rosario, Ayer y Hoy publicado por editorial Ross, para ir viendo cómo a lo largo de tres décadas hemos asistido, por cierto no tan movilizados ni tan alertas, al cierre de más de setenta cines. Igual, cuando Mario Ghione estaba al frente del Museo de la Ciudad ofrecía con cierta regularidad muestras de afiches, fotografías de aquellas salas, programas de mano que algunos aún guardamos en viejas cajas de zapatos.
¿En qué medida podemos, entonces, evitar que el cine El Cairo, con su particular estilo art decó, cierre sus puertas? En la conferencia de prensa que la Comisión Organizadora ofreció en el bar aledaño, homónimo (alguna vez escenario de prolongadas conversaciones luego de las funciones de la noche y trasnoche, en los años previos a la dictadura), afortunadamente estuvieron presentes representantes de medios gráficos, radiales y televisivos, personal del Centro Audiovisual de Rosario, la eximia actriz de nuestro medio Mónica Alfonso, siempre dispuesta a colaborar en proyectos solidarios, los concejales Carlos Comi y Jorge Boasso. Desde muy temprano se encontraba allí, avalando el encuentro, apoyando esta iniciativa, el periodista Carlos Bermejo.
Con la presencia como en todas las otras reuniones de Daniel Greco, de la Gerencia del Complejo Monumental, actualmente a cargo de la administración de la sala del cine El Cairo, Britos junto a un grupo de colaboradores, entre ellos la realizadora y licenciada Sandra Bilicich, se refirió al llamado lanzamiento de bonos, dirigido a empresarios, que comenzará en esta semana que hoy se inicia.
Los mismos, de un determinado valor, fueron presentados en una carpeta baja la consigna que nos convocó inicialmente: "Salvemos a El Cairo", apuntándose con esto a intentar recaudar a través de organismos públicos y privados determinados fondos que permitan plantear alguna posibilidad de negociación con la inmobiliaria y los dueños de la sala.
Simultáneamente, la población podrá participar en primer lugar no olvidándose de la sala -toda una actitud moral-, y al mismo tiempo asistir a eventos de tipo musical, teatral, organización de recitales, festivales y muestras, con la presencia y participación de artistas reconocidos.
Ante una serie de interrogantes que manifestaban auténtica preocupación, Britos con una conducta abiertamente optimista remarcó que ya la situación del cine El Cairo "ha dejado de ser algo rosarino para haber pasado a ser una problemática de orden nacional". En este orden leyó a continuación las adhesiones y apoyos recibidas ante estas iniciativas, tales como las recibidas por parte de los realizadores Daniel Burman, Raúl Perrone, Pino Solanas, Lita Stantic, Pablo Rodríguez Jauregui, Hugo Grosso, Horacio Ríos, Fernando Zago, Eliseo Subiela, Leonardo Di Cesare, Gustavo Postiglione, Mario Piazza, Fernando Spiner, Pablo Trapero, entre otros, los actores, Víctor Laplace, Andrea Fiorino, Hugo Arana, Lito Cruz,Darío Grandinetti, Tito Gómez; Mónica Alfonso, Jorge Guinzburg, Luis Machín, Gastón Pauls, representantes más que notorios del campo literario y musical como Alberto Lagunas, Pichi De Benedictis, Jorge Fandermole, Fito Paez, Adrian Abonizio, Chiqui González, quien se propone mantener un diálogo con autoridades del INCAA y Rafael Ielpi.
Las tratativas continúan. Los nuevos proyectos están a punto de comenzar su itinerario. La esperanza y los sueños de creer en que esas puertas que se abrieron por primera vez el día en que finalizaba la Segunda Guerra Mundial nos debe llamar a participar en cada nuevo próximo encuentro, como aquellos personajes del entrañable film de Ettore Scola, Splendor, quienes, juntos, unidos, impedían, aquella noche de Navidad, que ese único cine de su pueblo dejara de existir para siempre.
Fuente: Rosario/12
  • Por Emilio A. Bellón

ALTERNATIVA DE SALVATAJE

“Ojala el cine El Cairo
continúe abierto”

Lo dijo Sergio Fuster en la presentación del libro “Cine El Cairo”
para apoyar al último cine tradicional de la ciudad.

La Estación Cine y Editorial Ciudad Gótica presentaron el libro homenaje “Cine El Cairo” el sábado 23 de junio, a las 18.30 en la emblemática sala de Santa Fe y Sarmiento, para apoyar al último cine tradicional que queda en la ciudad de Rosario. El proyecto de la publicación del libro surgió de la mano del poeta y crítico cinematográfico Sergio Luis Fuster, y constituye una nueva alternativa de resistencia a fin de salvar al cine y colocarlo nuevamente en su lugar de privilegio, por ser la única y última sala que queda para dar testimonio de la época de gloria del cine.
En un espacio de arte repleto de personas que evidenciaron el afecto y cariño que sienten por el patrimonio histórico cultural local, se llevó a cabo la ceremonia de presentación del libro. Las voces de varios de los 20 autores que participaron del proyecto para apoyar a que siga El Cairo estuvieron presentes en la sala para contar sus propias vivencias, anécdotas y experiencia que les implicó escribir el libro. También expresaron lo que significa para ellos este cine, un lugar al que a la hora de describir todos coincidieron en definirlo como “un lugar muy especial que les pertenece a todos”.
Sergio Luis Fuster, director de la colección de libros Estación Cine, fue el coordinador de “Cine El Cairo” y quien convocó a distintas personalidades abocadas al cine desde el afecto y el cariño del mismo modo que él. “Ojala que el cine El Cairo continúe abierto porque hemos visto desaparecer muchas salas emblemáticas de la ciudad, espero que ésta no se pierda”, pidió Fuster ante un símbolo histórico que continúa en riesgo de cierre, debido a que el contrato tiene fecha de vencimiento para el próximo 31 julio.
Luego, opinó: “Me parece que si perdemos estos espacios, cada vez nos alejamos más de cualquier ciudad que se aprecie culturalmente como ciudad fuerte. La verdad que sé que si hay que visitar algo en la ciudad de Rosario, hay que visitar estos lugares porque tienen su historia”. “Tengo la sensación de que si podemos concretar lo que sentimos, como sostener estos espacios de la cultura nos va a ir mejor. Me da mucha alegría ver esta sala llena, porque ir al cine es un espacio colectivo y acá venimos a ver arte y no a usufructuar con productos. Éste es un espacio de arte”, agregó.
Por su parte, Sergio Gioacchini, dijo que como director de la Editorial Ciudad Gótica “es un orgullo presentar el libro” donde figuras tan prestigiosas que trabajan en la temática del cine, a través de sus textos literarios, expresan lo que significa para la ciudad atravesar “una historia que todavía no terminó”. “Estamos peleando para que esto siga adelante, y toda esta gente presente reafirmó esta situación”, destacó el escritor.
El ciudadano ilustre, Fabricio Simeoni, afirmó que todavía queda mucho camino por recorrer en la lucha y que el lanzamiento del libro es una forma de generar y proyectar la historia de un “espacio que forma parte de más de un sanguíneo rosarino”. Por tal motivo, el filósofo convocó a que la gente de voz en voz vaya difundiendo la existencia de “Cine El Cairo” y que, del mismo modo, vaya a buscarlo la semana que viene a las librerías, así siguen trabajando para el cine. Con el mismo énfasis, Marcelo Britos de la organización Salvemos El Cairo, invitó a que se siga peleando para impedir que la última sala tradicional de la ciudad se cierre. “La desaparición del cine El Cairo significaría la pérdida de un pedazo de nuestra identidad”, aseveró.
“El cierre de El Cairo sería como perder una huella histórica que tiene la ciudad, una marca que le da un pasado y un legado para los que nos suceden. Es todo eso lo que hace que uno escriba y, desde lo poco que uno puede hacer, pelee para que el cine siga existiendo”, consideró respecto a su participación en el libro el Licenciado en Comunicación Social y Crítico cinematográfico, Leandro Arteaga. “Esta sala tiene un nombre y el nombre permite una identidad. Son muchas las cosas que han desaparecido y es por esa tristeza que nos ocurre por lo que desapareció que queremos que esta sala sobreviva”, suspiró.
En el marco de un cine que reúne una historia y al mismo tiempo encierra las de miles de personas, Roque Baidón, un cinéfilo que lleva trabajando 56 años en la cinematografía y que desde hace 10 años trabaja en el cine más emblemático de Rosario, reveló: “Este cine es del martes 8 de mayo del año 1945, ese día terminaba la Segunda Guerra Mundial”. “Tenemos que tener confianza y esperanza, yo pienso que se va a salvar, y sino, termina el cine y termino yo”, declaró.

Al rescate de la historia
El Cairo se sostiene como la última sala tradicional de Rosario. Sin embargo, la posible venta del inmueble atenta contra su futuro. Escritores, periodistas y cineastas le dieron vida a un libro que constituye una nueva alternativa de resistencia.

  • Por María José Van Den Dooren

Un libro, la amistad y el compromiso
Libro Homenaje Cine El Cairo
Autores: Juan Aguzzi, Emilio Bellon, Fabricio Simeoni, Mónica Alfonso, Daniel Briguet, Leandro Arteaga, Alejandro Hugolini, Fernando Varea, Sergio Montanari, Andrea Ocampo, Sergio Fuster y Marcelo Britos, entre otros.
Edita: Ciudad Gótica.
Colección Estación Cine Nº 6
Podemos decir que los libros son el vehículo socialista por excelencia, porque socializan, porque politizan. Sí, es cierto que ir a librerías es, cada vez más, gusto de los pocos que pueden pagar sumas considerables. Paradojas del país. Pero también están las librerías de usados, que amamos y disfrutamos como uno de los placeres mayores. Ir al cine es otro de esos gustos que anhelamos con impaciencia. También, es cierto, ir al cine se ha vuelto costumbre de quienes tienen dinero suficiente. Otra vez, las paradojas del país.
La sala de cine El Cairo tiene una historia que contar. ¿Desde dónde? Desde sus espectadores, ¿quiénes más? En este sentido, son tantas las historias como espectadores ha tenido y tiene esta bendita sala de cine. En suma, que de lo que se trata es de la historia de todos, y Cine El Cairo permanece allí, todavía, como testimonio de ella.
El pasado jueves tuvo su presentación, para la prensa, el libro Cine El Cairo, que Ciudad Gótica ha editado bajo la Colección Estación Cine, dirigida por Sergio Fuster. Un libro coral, polifónico. Lo que decíamos, espectadores que cuentan una historia personal que es, también, la gran historia de todos. Un gran relato que se desglosa en parcelas de miradas distintas y unidas por un mismo cariño. Comentaristas, críticos, docentes, periodistas, investigadores, poetas, músicos, en suma, gente que ama el cine, convocados para contar, para decir, y que, aunque añoran, suman su aporte a la supervivencia de la historia en común, usualmente barrida por garages, templos, bingos o, como ahora, por booms edilicios.
En conversación con Rosario/12, Sergio Fuster, cuya colección Estación Cine ha sido declarada de Interés Municipal por el Concejo Municipal de Rosario, comentó acerca de la atención cada vez mayor por El Cairo, percibible "en nuestras calles, en los bares, en el kiosko de revistas". "La gente -señala Fuster- ama este lugar. Lo considera su patrimonio cultural, un sitio que no puede reemplazarse sin dolor. Creo que el libro recoge, desde los veinte capítulos que lo conforman, un fresco del sentimiento de la comunidad cultural de Rosario. Cuentos, pequeños ensayos, entrevistas, crónicas históricas, todo ello más las fotos de Hugo Goñi. Siento que dejamos en estas líneas un material que preservará un centro sagrado para los rosarinos y el arte. Había que hacer algo, acompañar los esfuerzos de otras personas, haciendo lo que nos nació en este momento".
Lo recaudado será destinado al esfuerzo por la supervivencia de la sala. Para que sigan, entre otras cosas, existiendo los acomodadores, figuras a las que el colega y amigo Emilio Bellon dedica su ensayo, pleno de melancolía bradburyana. Pero, ¿es que alguien puede, tal vez, disociar sus recuerdos de El Cairo del ya legendario acomodador que allí habita, el querido Roque Baidón?
Disculpen mi, también, melancolía, pero salas con nombres que son números no son salas, no son lugares. Por eso El Cairo. El libro Cine El Cairo se encuentra a la venta en la mayoría de las librerías rosarinas.
Fuente: Rosario/12
  • Por Leandro Arteaga

El cine El Cairo reabre en seis meses
El proceso de expropiación está concluido en un 90 por ciento. Los técnicos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) relevaron la semana pasada sus instalaciones y dan como un hecho que se sumará a los 20 espacios Incaa del país, es decir, salas dedicadas al cine argentino y latinoamericano y con entradas a un costo promedio de entre 4 y 6 pesos. Hay que arreglarle los techos, los baños y equiparlo con tecnología digital, pero calculan que en seis meses se reinaugura. La historia clínica refiere al Cine El Cairo, la sala céntrica (Santa Fe 1120) que abrió hace 63 años y que pasó su última película —el filme alemán "Vitus"—, el 17 de diciembre del año pasado.
Los anuncios los realizó a LaCapital el secretario de Producciones e Industrias Culturales de Santa Fe, Pedro Cantini, quien dijo no saber "aún" cuánto dinero deberá desembolsar la provincia para equipar la renovada sala. "Justamente, el relevamiento del Incaa nos posibilitará realizar esos cálculos para convertir el lugar en una sala 35 digital, con un excelente sonido para escuchar como se debe las películas de habla hispana", señaló.
No obstante, y si bien hay que hacer serios reajustes, se podrían tener en cuenta las cifras que habían arrojado el año pasado desde la Asociación Amigos del Cine El Cairo meses antes de su cierre. Se hablaba de 144.233 pesos para reacondicionar techo, piso, cabina de proyección, sistema de iluminación, reparar cables, pintar el local, mejorar el aire acondicionado y la calefacción. Y de 240 mil pesos más para el reemplazo de las butacas.
Por otro carril va la compra del inmueble valuado en unos 750 mil dólares y enmarcado en la figura de la expropiación. "La ley de expropiación prevé un plazo de 2 años para que el dueño le venda el edificio al expropiador, el Estado. En el presupuesto 2007/2008 no se preveía la partida para afrontar la compra. Pero eso ya está resuelto en un 90 por ciento, le ganamos un año a la negociación", aseguró Cantini.
Sin espacio Incaa. En la actualidad, la ciudad no tiene un espacio Incaa. Eso implica, entre otras cosas, que los rosarinos pierdan la oportunidad de gozar del programa "El grito sagrado. Postales de libertad", que con motivo del 25º aniversario de la democracia se realiza todo este mes en el país.
"¿Pero no eran parte de estos espacios la flamante sala del gremio no docente universitario (Apur) y el Cine Diana del Saladillo?", le preguntó este diario a la coordinadora del área en Incaa, María José Fascio. La funcionaria respondió que "no" y despejó las dudas.
El 28 de junio de este año la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Rosario (Apur) inauguró con bombos y platillos una sala de proyección Incaa en Córdoba 2971. Quienes asistieron al acto hasta pudieron ver la película La Ronda, de Inés Braun. Pero la movida duró lo que el corte de cinta. Nunca más hubo actividad en ese cine. "Tanto desde el Incaa como desde Cultura de Santa Fe —explicó Fascio— hicimos todos los esfuerzos para que la sala sea una de las del país donde se prioriza la proyección de cine nacional y latinoamericano; por lo general, grandes ausentes en las carteleras. Pero no fuimos ni nosotros ni la provincia quienes nos echamos para atrás con el proyecto". A buen entendedor...
La funcionaria se refirió también al histórico Cine Diana del barrio Saladillo. "Ese es un espacio Incaa Solidario; cine argentino con entradas gratuitas como búsqueda de democratización del cine y la cultura. Una modalidad distinta a la que prevemos con El Cairo, cuyo trámite está muy avanzado. Junto al cine América de la capital provincial, serán las dos salas Incaa de Santa Fe", anticipó.
¿Qué es una sala Incaa?
Se enumeran porteñísimamente por kilómetro de acuerdo a la distancia que tenga la sala con Buenos Aires. Por sólo dar tres ejemplos: la que había inaugurado Apur en junio pasado era la sala "KM 303", la del cine América de Santa Fe es la "KM 500" y la "KM 2.290" es la de Piedra Buena en Santa Cruz.
Las salas, 20 en el país, son administradas por el Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales (Incaa) y están pensadas para la difusión de cine nacional y latinoamericano, que suelen perder en el mercado contra las promociones del cine yankee y europeo.
Las salas convocan a público de distintas edades y exhiben estrenos y también reposiciones, tanto de cortos como largometrajes, con entradas muy accesibles.
Fuente: La Capital
  • Por Laura Vilche

FUNCIONARIOS PROVINCIALES ADELANTARON COMO FUNCIONARA EL NUEVO ESPACIO
Cine El Cairo: con lugar para todos
La tradicional sala de calle Santa Fe promete reiniciar sus actividades este mismo año. "El Cairo no será sólo un cine sino también un lugar que permita la formación y el encuentro", señaló Chiqui González. Ya comenzaron las obras.
Si hubo un rasgo sobresaliente durante la reunión del pasado viernes, concertada por las autoridades de la Provincia sobre la inminente reapertura de Cine El Cairo, ha sido el de la celebración. Los anuncios de la Ministra de Innovación y Cultura María de los Angeles Chiqui González y del Secretario de Producciones e Industrias Culturales Pedro Cantini, fueron recibidos con entusiasmo y apoyo por parte de los representantes de las diferentes ramas del quehacer audiovisual y cinematográfico de la ciudad.
Durante el encuentro celebrado en el primer piso del Museo Gallardo ?y que contó con la presencia del Secretario de Cultura Fernando Farina y la subsecretaria Florencia Balestra?, realizadores, docentes, exhibidores y, sobre todo, amantes del cine, dieron su apoyo al proyecto que la provincia ha puesto en marcha sobre la histórica sala de calle Santa Fe.
Cantini señaló que el proceso de entrada en obras ya se ha iniciado, en vistas a lo que significa "una experiencia completamente novedosa para la ciudad de Rosario". Con el acento puesto en un carácter plural y público, el secretario agregó que el Cairo es "una oportunidad que no podíamos perder. Esperamos que sea muchas cosas además de sólo un cine, lo imaginamos con actividades programadas desde muchos lugares".
En cuanto al proceso de refacción edilicia, Cantini anunció que "las obras tienen que ver básicamente con el cambio de la cubierta", ya que "el techo estaba en muy mal estado, con mucha filtración de agua". A ello se suma la renovación completa de los sanitarios, una nueva boletería, y "algo que nos parece bastante interesante y que, dado que la calle Santa Fe tiene una vereda muy angosta, y que el hall del Cairo es también chico, poder generar un ingreso mucho más amigable, más contenedor, donde sea posible salir de una película para permanecer en el cine, encontrarse y conversar".
La cabina de proyección, con capacidad para 35 mm. y soporte digital, "pasará a la planta baja y, una vez lista la fachada, ya se podrán proyectar películas. Esas son cosas que se podrían hacer con cierta facilidad, relativamente rápidas". Luego del concurso correspondiente, "el tiempo de las obras ?agregó Cantini? tendrá un mínimo de dos meses".
La segunda parte del proyecto se vincula con el sector "pullman" del edificio. "Nos queda por definir cuáles van a ser los usos del pullman. Lo imaginamos como una especie de sala de usos múltiples para otro tipo de actividades, aunque también hay otra idea fuerte que tiene que ver con realizar una segunda sala, más chica." "También se agrega la confirmación del Instituto de Cine de una sala Incaa para el Cairo, con condiciones que se tienen que definir", puntualizó Cantini.
Por su parte, Chiqui González no dudó en apreciar la importancia del proceso de rescate y defensa que la Asociación de Amigos de Cine El Cairo ?cuyo presidente es el periodista de Rosario/12, Emilio Bellon?, llevara adelante a partir del cierre de la sala durante diciembre de 2007: "sus reuniones posibilitaron finalmente el proyecto de expropiación". La ministra subrayó la necesidad de "construir al Cairo desde varias reuniones. Queremos un cine que tenga funciones en diferentes horarios, para estudiantes, para maestros, que sea una sala espacio Incaa, también una sala con ciclos de cinematografía que no se ve habitualmente, una sala donde los rosarinos vean sus largometrajes, sus cortos y su cine de animación, y que sea también un espacio para la investigación, un ámbito de encuentro y de formación, con condiciones para un encuentro más íntimo."
"El sueño mayor ?destacó González? es que la calle Santa Fe tenga gran movimiento de intereses y de público, que sea un cruce entre el Cine El Cairo y sus palmeras, el Palacio Fuentes y el hotel Savoy; que la arteria Santa Fe reviva por lo que significa históricamente."
Sin dudas, y de acuerdo con lo señalado por ambos funcionarios, la característica fundamental consiste en la proyección y comprensión de la sala como espacio público, abierto a la mayor amplitud de sectores y actividades. Según Chiqui González, El Cairo no será "sólo un cine, sino también un lugar que nos permita la experimentación, la búsqueda, la formación, el encuentro entre pares. Hay que enhebrar actividades como las que suponen el cine para la tercera edad (del Centro Audiovisual), nuestro Cine Móvil, la Escuela para Animadores, la Escuela Provincial de Cine, y con todos esos recursos ponernos de acuerdo."
"El cine va a quedar para quienes gobiernen en el futuro, no es un capricho del gobierno actual. Un cine público tiene la obligación de representar a los distintos sectores: realizadores, exhibidores, estudiantes, niños; todo ello nos empuja a una multiplicidad que puede ser muy interesante", concluyó González.
La misma ministra promovió un intercambio de opiniones, cuyo itinerario ocupó tanto el agradecimiento por parte de la Asociación de Amigos de Cine El Cairo ?representada por Marcelo Britos?, como la discusión respecto de las normas de exhibición que impone el Instituto de Cine, la preocupación de realizadores locales ante el casi nulo margen de ganancias en exhibición, más los avatares de las salas Incaa o los aportes y experiencia del Cine Club Rosario.
En suma, planteos que dan cuenta de la importancia que supone contar con un espacio que ya es un hecho, una sala pública cuya pantalla podrá ser habitada, otra vez, por películas y por nosotros, más un enorme caudal de propuestas que se suman para hacer de Cine El Cairo un lugar para compartir, discutir y pensar el cine.
Fuente: Rosario/12
  • Por Leandro Arteaga

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